Gestión emocional: ¿Cómo mejorarla?



La gestión emocional es un tema que cada día interesa a más personas, gracias al cambio de punto de vista que estamos poniendo sobre las emociones. A medida que pasa el tiempo, las emociones están cobrando la importancia que merecen. Ahora bien… ¿Cómo se puede mejorar la gestión emocional?


Empezando por el principio: Qué son las emociones

Antes de hablar sobre la gestión emocional, es necesario que comencemos identificando, en primer lugar, qué son las emociones. Es muy necesario, pues una de las claves de la gestión emocional es conocer y comprender qué son las emociones y cómo nos influyen.


Las emociones vienen a ser reacciones fisiológicas que realiza nuestro organismo al enfrentarse a cualquier estímulo externo e interno (hablamos de CUALQUIER estímulo; puede ser una persona, un tweet, una noticia en la tele, un animal, un recuerdo, otra emoción…). Es decir, es una reacción natural de nuestro cuerpo a cualquier elemento.


Estas reacciones tienen un sentido adaptativo. Ayudan a tu organismo a percibir qué elementos son beneficiosos (buenos, malos, peligrosos, adaptativos, seguros…) para ti y cuáles no.


Es importante que seamos conscientes de que las emociones aparecen antes de poder reflexionar sobre cualquier estímulo externo. En muchas ocasiones, no podemos ser capaces de comprender de dónde vienen estas emociones o por qué nos estamos sintiendo como nos sentimos, y esta es la razón.


Las emociones llegan a nuestro cuerpo antes de razonar sobre la naturaleza de tal estímulo.

Son las emociones las que nos conllevan a determinadas conductas. Es muy sencillo verlo imaginando lo que un estímulo fóbico puede provocarle a una persona. Pongamos el ejemplo de una persona que tiene fobia a las arañas, independientemente de que la fobia es algo desadaptativo para la persona. Interpreta las arañas como algo malo, peligroso; al ver una, las emociones que siente le llevan a la conducta de huir y alejarse del estímulo.





Gestión emocional: ¿Qué significa?

La gestión emocional es un concepto que hace referencia a aquellas habilidades que posee una persona para manejar emociones que nos llegan. Nuestra forma de gestionar las emociones puede ser adaptativa o no.


Para poder desarrollar unas habilidades competentes de gestión emocional es necesario que pasemos por una etapa profunda de autoconocimiento, pues es imprescindible pasar por el aprendizaje para alcanzar un buen grado de gestión emocional.


Algunos de los aspectos a tener en cuenta para mejorar la gestión emocional son:

  • Conocimiento de las emociones. Saber ponerles nombre, conocer de dónde derivan, saber qué provocan en nuestro cuerpo.

  • Expresión emocional. Es muy importante que seamos conscientes de qué hacemos con las emociones: ¿Son visibles en nuestro cuerpo? ¿Las estamos expresando de una forma adaptativa? ¿Al expresarlas nos hacemos daño a nosotres o a los demás?

  • Aceptación emocional. Un elemento imprescindible para la gestión emocional es el hecho de si estamos manejando las emociones desde la perspectiva de un juez o desde la aceptación y comprensión.

  • Afrontamiento de las emociones. Nos referimos a la parte de la gestión emocional en la que decidimos hacer algo al respecto con las emociones, en el caso de que así sea. ¿Huimos de ella? ¿Frustramos lo que estamos sintiendo? ¿La afrontamos de alguna forma en concreto, como por ejemplo expresándola?


Cómo mejorar la gestión emocional

Después de todo este acercamiento a la teoría, sé que es necesario que hablemos de algunos tips para ver cómo mejorar la gestión emocional. Es necesario mencionar, antes, que cada persona vive sus emociones de una forma completamente diferente al resto. Si bien estos tips van a ser muy generales, es necesario reformularlos y adaptarlos de una forma personalizada a cada persona.





Algunas de las formas mediante las que podemos mejorar la gestión emocional son:

  • Toma consciencia de tus emociones. Muchas veces, nos llevamos tan mal con ellas que tendemos a frustrarlas o hemos aprendido a hacer como si no existieran o no nos acompañaran. Date el permiso, poco a poco, de pararte a sentir. Puedes probar con alguna canción que te guste mucho, con el recuerdo de un momento que te haya marcado, con las sensaciones que te vienen cuando estás haciendo deporte…

  • Fomenta al máximo tu autoconocimiento. Trata de escuchar a tus emociones: cómo surgen y por qué lo hacen, de dónde vienen, qué provocan en tu cuerpo, dónde las sientes, qué nombre tienen. El autoconocimiento es la base para la gestión emocional.

  • Trata de expresar las emociones. Cada persona tiene formas adaptativas de expresarse. Algunas personas tienden más a hacerlo en privado, por ejemplo, mediante la escritura. Otras prefieren compartirlo, ya sea expresándolas creativamente y compartiéndolas, o comentándolas con otras personas.

  • Alejarse de la positividad tóxica te ayudará en la gestión emocional. Si te sientes triste, debes aceptarlo de la misma forma en la que aceptas la felicidad o el calorcito de un abrazo. Las emociones que socialmente entendemos como negativas también son adaptativas y también son necesarias de aceptar.


La gestión emocional no es una habilidad que se pueda mejorar en un día ni en una semana. En ocasiones, puede llevar meses. También es posible que necesites ayuda profesional para sentirte guiade en este proceso. Si este es tu caso, puedes contactar conmigo a través de mi correo yolandacarmonalgtb@gmail.com o mediante WhatsApp al (+34) 644 66 69 26.


Eres válide.


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